Presa, volumen y desplome.
Una presa es un agarre o apoyo del muro. Un volumen es una forma que modifica la superficie de escalada. El desplome es una pared que se inclina hacia fuera sobre quien escala. Las formas del muro influyen en el movimiento: no se resuelve igual un problema vertical que uno muy desplomado.
Inicio, top y encadenar.
El inicio indica dónde comienza un recorrido; top suele referirse al final. Cada sala explica sus marcas y sus reglas. Pregunta al equipo cómo se identifican en Moai, incluidos los apoyos permitidos. Encadenar significa completar el recorrido conforme a esas reglas, no simplemente alcanzar una presa cualquiera de arriba.
Beta, grado y proyecto.
La beta es una propuesta de movimientos: alguien puede enseñarte la suya y tú necesitar otra. El grado orienta sobre la dificultad; no cuenta por sí solo cómo te irá en ese estilo. Un proyecto es el bloque o vía que estás trabajando. Puede necesitar varios intentos y sesiones: entender un movimiento también es avanzar.
«Dame un pegue»: el intento también tiene nombre.
Un pegue es un intento de un bloque o vía. Una sesión puede tener varios pegues a un mismo proyecto, con descansos y cambios de idea entre ellos. Si alguien te pregunta «¿qué estás probando?», suele interesarse por el recorrido que estás trabajando, no por la cantidad de vías que llevas. Puedes participar en la conversación aunque todavía no hayas completado el bloque.
Flash, encadenado y proyecto: qué cuenta cada palabra.
Encadenar describe completar el recorrido conforme a sus reglas. Flash se utiliza para completarlo al primer intento, pudiendo haber recibido información previa. Un proyecto es lo que aún estás trabajando. Son palabras útiles para describir tu experiencia, pero antes de comparar marcas confirma que estáis hablando del mismo bloque y las mismas reglas. Saber su nombre no sustituye identificar el montaje, si está en un muro de entrenamiento.
Grados: una orientación, no una etiqueta sobre ti.
El grado expresa una propuesta de dificultad del recorrido dentro de un sistema. Encontrarás notaciones distintas según modalidad y lugar. No conviertas dos números parecidos en una equivalencia automática entre un bloque, una vía y un MoonBoard. Un estilo puede encajarte mejor que otro. Cuando llegues a una sala nueva, pregunta por su escala y por qué recorridos son adecuados para orientarte.
Cómo pedir ayuda sin que te cuenten todo el bloque.
A algunas personas les gusta descubrir la secuencia; otras prefieren ver una demostración. Puedes decir «solo quiero una pista para el pie» o «enséñame tu beta completa». Si eres tú quien quiere ayudar, pregunta primero. Compartir conocimiento también consiste en respetar cómo quiere resolver el reto la otra persona.
Conversación de sala: «¿Quieres beta?». «Sí, pero solo del movimiento después de la presa amarilla». No hace falta conocer más vocabulario para empezar a entenderse.
Un ejemplo para leer una conversación entre pegues.
«Estoy con este proyecto; creo que tengo la beta, pero no encadeno». Esa persona está trabajando un recorrido, tiene una propuesta de movimientos y todavía no lo ha completado. «Lo saqué a flash» añade que lo completó en su primer intento. Estas palabras cuentan algo de la experiencia; para organizar tu primera visita siguen siendo más importantes las normas del centro y la orientación del equipo.
Antes de tu próxima sesión.
- Pregunta cómo marca la sala el inicio y el final.
- Pide o ofrece una beta con permiso.
- Anota el nombre del problema y el resultado con precisión.
- Usa el grado para orientarte, sin convertirlo en una comparación personal.
DEL ARTÍCULO A LA SALA
Si alguien quiere ayudarte: «¿Me das una pista o prefieres que primero lo intente a mi manera?»
Para ampliar: REI · Intro to rock climbing

